El yoga no ha envejecido a pesar de su edad legendaria, sino que vive y opera siempre, al menos para aquellos que comprendan su sentido.
Para quienes practican con conciencia, la sadhana se convierte en una experiencia que se eleva a la calidad de vivencia continuamente renovada. Pero posiblemente como todo lo atemporal y lleno de ricos dones nos ha sobrecargado también con una tarea cuya magnitud quizá podamos intuir con el tiempo, pero no seguramente abarcar de una ojeada rápida.
Para quien haya tenido la rara fortuna de experimentar por un breve instante el intercambio espiritual, no le puede a la larga quedar oculto que tocamos aquí un punto crucial, a partir del cuál, puede ser esbozada nuestra posibilidad espiritual en este nuestro Occidente.
Ciertamente, no es pequeño el mérito de abrir el lienzo propio ya saturado de esbozos, para dar paso a un nuevo cuadro prolijo y colorido de una cultura para nosotros extraña, pero que significará la inoculación que como germen viviente será apropiada para modificar nuestra imagen del universo interno. Por lo tanto, Yoga no será sólo una herramienta para dar a luz a un ente interno olvidado, sino que un espíritu más grande que lleva el signo de lo femenino entrega al practicante una matriz receptiva y fluctifera que posibilita la re-creación de lo “casi inalcanzable” bajo una forma conocida y accesible que la podríamos denominar maternidad espiritual.
El Yoga, así logró, ha logrado y logrará hacer resucitar bajo nuestras formas vivientes una regenerada creación de esa vieja obra que encarna lo esencial del signo de herencia vital; no dejándote como espectador únicamente admirativo, o únicamente crítico, sino que participarás de ese “communio spíritu” en una íntima transfusión e interpretación que te prepara a un nuevo nacimiento.

Cris Parga

relajación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Espera...

Suscribete a mi web

Quieres ser notificado cuando un artículo es publicado? Apunta tu email y nombre debajo.
A %d blogueros les gusta esto: