Son muchas las propiedades nutricionales y medicinales de este árbol nativo de la India. Su alto contenido en vitamina C, E, flavonoides, carotenoides y fenoles hace de la moringa un aliado capaz de inhibir el daño oxidativo en el ADN frenando los efectos adversos de los radicales libres.

Sus hojas molidas tiene una forma efectiva de tratar diversas condiciones patológicas que se dan en alteraciones de los lípidos y de las lipoproteínas de la sangre. Así, diabetes, hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia ven sus valores volver al equilibrio bajando el riesgo de problemas cardiovasculares gracias a este poderoso extracto verde.

Sobre el aparato digestivo tiene un efecto protector antiulceroso capaz de bajar los niveles de acidez y reflujo gástrico. También es interesante resaltar su efecto hepatoprotector, detoxificando y favoreciendo las funciones del hígado.

La moringa tiene acción neuroprotectora estimulando la función cognitiva que favorece el aprendizaje y la memoria. Es buen cuidador del sistema nervioso central en casos de demencia. Incluso se ha podido observar que dosis orales de moringa atenúan la disfunción cerebral inducida por isquemia (disminución de circulación sanguínea).

Las hojas de este árbol poseen la interesante cualidad de actuar como analgésico y antiinflamatorio, es así de esta manera que puede ser interesante igual para un deportista que para una persona de edad más avanzada. En estas situaciones la suplementación de moringa nos aporta potasio, hierro, calcio, magnesio, selenio y, zinc, que son ideales para mitigar dolores articulares por sobre esfuerzo, inflamación en artritis o desgaste en artrosis.

La mejor forma de tomar moringa es por la mañana en un smoothies verde o limonada, aunque puede ser añadida a una crema de verdura, espolvoreada en una ensalada o en una tisana. Las cantidades son variables, aunque lo más recomendable es comenzar los primeros días con una dosis pequeña de 1g, tras cinco días aumentar a 3g y lo ideal es mantener una toma de 10g que es equivalente a una cucharadita al día. Si eres deportista y estás acostumbrado a usar suplementos naturales puedes mantener una dosis de 20g repartidos en dos tomas de mañana y tarde.

Recuerda, haz escucha de tu cuerpo para notar cual es tu mejor forma de tomarlo ajustando la dosis adecuada y nunca fuerces un consumo alto, muchas veces menos es más!

Cris Parga

 

2 thoughts on “MORINGA, el árbol de la vida”

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