El cuerpo femenino está unido de una forma inexorable a los ciclos lunares, así cada 28 días más o menos, la mujer participa de la renovación del tejido interno uterino a través del flujo menstrual. El cuerpo entero se prepara para este evento cíclico, hay una subida hormonal, más temperatura corporal, que puede venir acompañada por congestión pélvica, tensión lumbar, dolor de cabeza, y en lo emocional, mayor sensibilidad e irascibilidad.

La mujer que práctica a diario sabe que esos días su energía es diferente, por lo tanto la práctica sobre el mat no es la cotidiana.

La práctica debe de comenzar con un Pranayama que equilibre el S. N., balanceando ambos hemisferios cerebrales y neutralizando así los estados fluctuantes mentales de este sutil momento. Elegiremos para ello el clásico Anuloma Viloma por un tiempo mínimo entre 7 a 10 minutos.

El serie irá enfocada a la movilidad rítmica y suave de la pelvis y la columna como ofrece Marjaryasana-Bitilasana (gato-vaca); de ese dinámico pasaríamos a combinar Bitilasana con Hasta Balasana (embrión extendido), una postura donde se da una interiorización con apertura y conexión del corazón entregado a la Tierra. Supta Baddha Konasana (zapatero en descarga, con apoyo de mantas, cinturón y bolster) es una variante en descarga ideal para este momento por su capacidad de abrir caderas y liberar la zona pélvica. También optaremos por ella por sus beneficios hacia la expansión de la caja torácica y la consiguiente liberación emocional. La variante de Viparita Karani de 90% en pared, podría ser un buen cierre ofreciendo una opción para reposar la zona lumbar y mitigar la fatiga de las piernas.

El periodo menstrual es momento de tomar contacto con la madre Tierra, por eso buscaremos posturas en descarga manteniendo cada āsana el tiempo necesario para que se dé un enraizamiento sutil y profundo, donde la introspección irá de la mano de Ujjayi Pranayama por ser esta una respiración de escucha meditativa, participación de la conciencia reflexiva y una transparencia hacia la visión intima de una misma.

La energía necesita de la presencia de la conciencia y del vehículo de la respiración para poder penetrar tejidos más profundos e íntimos como son el útero y los ovarios.

Dejaremos las posturas de pie para otro día, de este modo reservaremos la energía de los pies y evitaremos el esfuerzo y consiguiente cansancio de las piernas. Evitaremos las posturas invertidas para no cortar la dirección natural del flujo menstrual, pero también para no colapsar a los ligamentos uterinos ni cambiar la posición del útero; y por supuesto para respetar la polaridad energética con la presencia de Apana y su sabio flujo eliminador de sustancias residuales.

Por último, en caso de cólico menstrual, nos apoyaremos de un suplemento natural como es el magnesio, las infusiones de salvia, manzanilla y jengibre. Para terminar de mimarte usa un saco térmico de semillas de trigo y lavanda.

 

Te deseo un Feliz y Sabio contacto con tu menstruación.

Cris Parga

Espera...

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